Terrores nocturnos y pesadillas

por | 28 Ene, 2023

Los terrores nocturnos y las pesadillas son episodios de sueño que pueden ocurrir en bebés y niños pequeños. Aunque pueden parecerse, son diferentes en términos de los síntomas y cómo se manejan. Es importante saber distinguirlos.

¿Qué son los terrores nocturnos?

Los terrores nocturnos son episodios de sueño que ocurren durante la primera mitad de la noche, en el estadio de sueño NREM. Durante un terror nocturno, el bebé puede gritar, llorar, sudar, respirar rápido y parecer asustado, pero no se despierta completamente. Aunque estos episodios pueden ser aterradores para los padres, los bebés generalmente no se acuerdan de ellos y vuelven a dormir rápidamente

Pueden ocurrir desde muy temprana edad y suelen estar relacionados con la aparición de un hito del desarrollo, por falta de sueño o alteración de los patrones de sueño. En bebés se da, prácticamente siempre, por exceso cansancio y estimulación excesivos. Corrigiendo este punto, desaparecen.

¿Qué hacer?

  • No intentar despertarle mientras experimenta un terror nocturno, esto empeora la situación.
  • No hablar del episodio con él al día siguiente, él no se acordará y puede crearle miedos.
  • Mantener la calma.
  • Vigilar que esté físicamente seguro durante el episodio, intentando no intervenir.
  • Crear buenos hábitos de sueño y ajustar las rutinas adaptándolas a su edad.

¿Qué son las pesadillas?

Las pesadillas son episodios de sueño que ocurren durante la segunda mitad de la noche, en el estadio de sueño REM. Durante una pesadilla, el bebé puede llorar, moverse, hablar y tener una expresión facial angustiada. A diferencia de los terrores nocturnos, los bebés que tienen pesadillas se despiertan completamente y pueden recordar los detalles de su sueño.

 

¿Qué hacer?

Antes de dormir:

  • Evitar exposición a pantallas, al menos 2 horas antes de irse a dormir.
  • Evitar hablar, ver o hacer cosas que despierten temor en tu hijo.
  • Hacer una rutina relajante antes de dormir: evitar sobreestimulación.
  • Evitar que lleguen demasiado cansados a la hora de dormir (vigilar las rutinas de siestas y ventanas de sueño).
  • Si expresa verbalmente que prefiere dormir con luz, dejar una luz muy tenue que no sea estimulante (mejor luces naranjas o rojas).