Cómo eliminar el chupete

por | 11 Dic, 2022

Ayudar a un bebé a aprender a dormirse por sí mismo y sin apoyos es un componente muy importante para conseguir que un bebé duerma bien.  Por eso aquí aprenderás cómo y cuándo quitarle el chupete al bebé sin afectar su calidad de sueño.

Piensa en cómo te vas a dormir cada noche. ¿Lees un libro o ves una serie en Netflix antes de acostarte? ¿Te das una ducha y te pones tu pijama? ¿O tal vez lo único que necesitas es tu almohada favorita? Son asociaciones que nos ayudan a recordar que es hora de dormir. Cualquier desviación de eso puede desconcertarnos por completo. Podrías estar despierto toda la noche, dando vueltas en la cama, solo porque no tienes tu almohada. Asociamos estos accesorios o rituales con el sueño, así que sin ellos es casi imposible conciliar el sueño, ¡incluso si estás muy cansado! En la guía de cómo quitar el chupete explicamos justo esto: que las asociaciones existen, pero pueden reconducirse con pasos graduales.

Esto es exactamente lo que ocurre con los bebés. Necesitan esa asociación exacta con el sueño para conciliarlo y, como tienen muchos ciclos de sueño y vigilia durante la noche, también necesitarán ese accesorio concreto para volver a dormirse. Por eso, cuando buscamos cuándo quitar el chupete, analizamos primero qué asociación sostiene su descanso y cómo sustituirla por señales más autónomas.

Solo cuando estos accesorios interrumpen el sueño del bebé se convierten en un problema. En ese punto conviene valorar cuándo quitar el chupete y apoyarse en pautas claras para reducir dependencias sin forzar y mejorar el descanso de toda la familia.

 

¿Cómo saber si un bebé tiene una asociación del sueño?

Los bebés que mantienen asociaciones del sueño fuertes suelen presentar patrones de descanso muy pobres: dependen de accesorios y rutinas específicas para conciliar y para transitar entre ciclos de sueño. Cuando ese accesorio no está disponible, se despiertan por completo entre etapas y lloran; al recuperarlo, vuelven a dormirse… solo para despertarse de nuevo poco después. Este círculo vicioso interrumpe el sueño del bebé (y el de los padres). En estos casos conviene apoyarse en una guía para saber cuándo quitar el chupete y cómo hacerlo, con pasos graduales para reducir la dependencia y recuperar un descanso más estable.

Indicadores de un «bebé a prueba de sueño»

  • No se duerme sin amamantarlo, mecerlo, hacerlo rebotar, llevarlo en el cochecito o cualquier otro accesorio.
  • Duerme mientras se le da el pecho.
  • Se despierta llorando o gritando sólo 30-40 minutos después de haber sido acostado para dormir (a veces incluso tan pronto como es transferido a la cuna).
  • Se despierta con frecuencia por la noche, normalmente cada 1-2 horas.
  • No duerme toda la noche sin ayuda de los padres.
  • Necesita que le pongan el chupete varias veces por la noche.
  • Necesita que lo acunen o lo amamanten para volver a dormir durante la noche.
  • Duerme poco; los bebés que tienen asociaciones de sueño no suelen dormir más de 30-40 minutos (un ciclo de sueño).
  • Llora histéricamente cuando se le acuesta despierto.
  • Está pegajoso, malhumorado e inquieto durante todo el día debido a la fragmentación del sueño.
  • La hora de acostarse y la de la siesta son un auténtico caos, y los padres se ven obligados a acunar o dar de comer al bebé hasta que se duerme del todo.

Somnoliento pero despierto

 Acostar al bebé somnoliento pero despierto implica que se duerma por sí mismo, sin el accesorio de sueño. Para hacerlo bien suele hacer falta práctica: somnoliento significa tranquilo y listo para dormir, no ya entrando en la primera fase. Un error común es acostarlo demasiado somnoliento; eso provoca despertares tras un ciclo corto (30–40 minutos) y más despertares nocturnos. En estos casos, una guía de cómo quitar el chupete propone avanzar paso a paso: acostar con señales de calma, retirar apoyos gradualmente y mantener un ritual breve y predecible.

Eliminar los accesorios de sueño y enseñar al bebé a dormirse de forma independiente es la base para mejorar el descanso cuando existe mucha dependencia. Si dudas sobre el momento adecuado, una guía de cuándo quitar el chupete te ayuda a valorar la edad, la frecuencia de despertares y el nivel de dependencia antes de dar el paso.

Los despertares nocturnos frecuentes y las siestas cortas son signos clásicos de un bebé que depende del chupete para dormir. El chupete es especialmente problemático cuando el bebé aún no puede recolocárselo solo; cuando aprende a encontrarlo y volver a colocarlo, el problema suele reducirse. Aun así, si el chupete interfiere demasiado con el sueño, o si el bebé es lo bastante mayor para dejarlo (habitualmente entre 18 y 24 meses), conviene valorar quitarle el chupete al bebé con una retirada ordenada y respetuosa.

Los chupetes tienen beneficios si se gestionan bien:

  • Reducción del riesgo de SMSL.

  • Útil en enfermedades y durante la dentición.

  • Ayuda a canalizar inquietud y a sobrellevar vacunas/procedimientos.

  • Satisface la necesidad innata de succión.

  • Puede calmar al bebé por la noche.

Para evitar tener que eliminar el chupete de golpe, puede disminuirse la dependencia: ofrecerlo menos, retirarlo antes de que se duerma y no reponerlo automáticamente cuando cae. Los bebés que se vuelven muy dependientes suelen despertarse reclamándolo y hacen siestas de 30–40 minutos porque no enlazan ciclos sin ese apoyo; en esos casos, combinar pautas de autonomía con una guía de cómo quitar el chupete facilita una transición más suave.

Hay dos maneras de manejar la dependencia del chupete:

1. Trabajar en la disminución de la dependencia (esto funciona muy bien). Esto incluye permitir que el bebé lo sustituya por sí mismo si es capaz.

2. Eliminar el chupete por completo (puede ser necesario para algunos bebés).

Disminuir la dependencia del chupete (0-7 meses)

El objetivo de disminuir la dependencia del chupete es simplemente ayudar al bebé a depender menos del chupete para que no le importe cuando se le caiga y no llore por él. Esto debería ayudar al menos hasta que sea capaz de cogerlo por sí mismo (sobre los 7 meses).

  • Dar al bebé el chupete a la hora de dormir y a la hora de la siesta, si es absolutamente necesario, pero no a sustituirlo cuando se caiga.
  • Si el bebé se despierta durante la noche y le toca comer, comprueba si se vuelve a dormir sin él. Si es necesario, puedes darle el chupete después de la toma, pero, de nuevo, si se cae, no lo sustituyas.
  • Dar al bebé el chupete sólo como último recurso. A veces basta con retrasar la gratificación para detener los despertares.
  • «Pantley Pull-off«. Este es un método que se hizo famoso por la educadora de padres Elizabeth Pantley. Este método consiste en retirar el chupete justo antes de que el bebé se duerma. Asegurándose de que el bebé esté un poco más despierto cada noche antes de quitárselo, hasta que finalmente se quede dormido sin él. Se trata de un enfoque muy lento y gradual, que puede requerir de 2 a 3 semanas o más para lograr el éxito. La primera noche el bebé puede estar a punto de dormirse, la siguiente un poco más despierto, y así sucesivamente, hasta que el bebé se duerma sin un accesorio.
  • Retiradlo siempre que tengáis la oportunidad. Si creéis que podéis sacarlo a escondidas antes de que el bebé se duerma sin él, ¡hacedlo!  Cuantas más veces el bebé no dependa de él para dormir, menos dependerá de la asociación con la succión para dormir.

Dando al bebé el chupete sólo cuando sea absolutamente necesario y cuando todo lo demás haya fallado, así como retirándolo antes de que se duerma, los padres deberían ser capaces de disminuir la dependencia del bebé del chupete. Si, después de haber intentado todo esto, el bebé sigue despertándose por el chupete y éste perturba su sueño, y el bebé no es lo suficientemente mayor como para sustituirlo, entonces puedes hablar de eliminarlo.

Eliminar el chupete por completo:

Puedes hacerlo de formas divertidas, como el Hada se los lleva, atarlo a un globo para que vuele al cielo, o directamente tirarlo a la basura, hacerle un agujero…

Si aún con estos consejos crees que sigues necesitando una coach de sueño para tu bebé, no dudes en ponerte en contacto conmigo. 

 

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